Mi mañana de hoy fue digna para un Día de Furia. Acostumbrado a ir a trabajar en bicicleta hoy me tocó ir al microcentro de Buenos Aires en Subte. Viajar apretado sin poder mover los brazos, transpirado y con gente de malhumor era algo que no experimentaba hace mucho tiempo (por suerte). La dosis de hoy me alcanzó y sobró para tirar un par de años más sin este odioso transporte a las 8am.
Por suerte durante el día se me fue pasando la mala onda, así que se me ocurrió publicar este tema que lo tengo pendiente hace bastante tiempo.

