07 mayo 2012

Lunes Otra Vez - Sui Generis


Como bien dice el título de la canción, para la mayoría hoy comienza la semana laboral (para otros también la lectiva) y con eso las obligaciones. Para algunos el Lunes es el peor día de la semana, porque sabés que todavía te quedan 5 días enteros hasta que llegue el bendito toque de campana y cual Pedro Picapiedras salgamos gritando "yaba daba duuu" rumbo al merecido descanso. O algo parecido..

Otros se lo toman más tranquilo. En mi caso, todo depende de cómo haya sido mi fin de semana. Hay Lunes en los que no quiero salir de la cama y otros en los que me levanto como un resorte y salgo disparado. Hoy por suerte arranqué en el sengundo.

De lo que no hay dudas es que dependiendo de nuestro estado de ánimo matutino, la musicalización es clave para mantener ese estado o romperlo.

Hoy no se qué me agarró, pero empecé mi día en modo Charly García. Me armé un mini compilado de Sui Generis y de sus trabajos como solista. El tema con el que abrí la lista de reproducción fue justamente Lunes Otra Vez y por eso quedó seleccionado para formar parte del blog.

Esta canción pertenece al segundo disco de la banda, Confesiones de Invierno (1973) que junto con su álbum debut, Vida (1972), juntan la mayor parte de sus clásicos.

Confesiones es sin dudas mi disco favorito de los tres que editaron. Si bien mantiene la linea musical del primero, se nota cierto quiebre en la onda folk rock, que queda consumado con el tema Mr. Jones, un rock con guitarra eléctrica y solo incluido, que ya mostraba el camino por el cual Charly seguiría una vez finalizado este proyecto musical.

Sui Generis es ese tipo de grupos que llegan dadas las circunstancias, es decir, que son producto de lo que pasa en el contexto. La escena musical de Argentina antes de los '70 era bastante pobre. Pero con la llegada del rock desde Estados Unidos e Inglaterra las cosas cambiaron. Producto de esa importación de sonidos nuevos, surgió Sui Generis.

Con canciones muy precisas sobre la sociedad y la realidad política de la época, los tres discos de la banda son un fiel testimonio de la época turbulenta que se vivía en esa época en el Sur de América.

Lunes Otra Vez nos muestra la mirada aguda de Mestre y García. Al ritmo alegre y pegadizo se le contrapone una cruda descripción del hombre de ciudad. De la misma manera que Pappo relató la vida del hombre moderno con su Hombre Suburbano, el dúo en unas pocas pero certeras líneas grafican la vida en la gran ciudad:

Lunes otra vez, sobre la ciudad
la gente que ves vive en soledad.
Sobre el bosque gris veo morir al sol
que mañana sobre la avenida nacerá.

Esta imagen es clarísima. Nos habla de la gente ensimismada, que no ve más allá de sus propias narices, metida en su mundo y haciendo lo que debe hacer. Luego hace referencia al bosque gris. Y no se puede negar... la famosa jungla de cemento en donde el sol muere antes que en pueblos o ciudades en donde los edificios no son tan altos como en Buenos Aires.

Calles sin color vestidas de gris,
desde mi ventana veo el verde tapiz
de una plaza que mañana morirá,
y muerto el verde sólo hierro crecerá.

Esta estrofa es una de las que más me llega. Si esa es la imagen que había en la década del '70, es decir hace casi 40 años, es triste afirmar que la misma no ha cambiado en nada. En la última década los porteños hemos visto cambiar la fisionomía de la ciudad de manera radical. El antiguo y abandonado Puerto Madero pasó a ser un lugar en donde crecen edificios modernos y lujosos, pero que tapan la salida del sol. Barrios que tradicionalmente habían sido residenciales, como Caballito, Villa Urquiza, Parque Chacabuco y algunas zonas de Palermo y Colegiales (para nombrar sólo algunos) pasaron de tener casas a mostrar decenas de edificios nuevos, que no sólo tapan el sol, sino que también aumentan la densidad de personas, autos, basura y polución. Muchos espacios verdes pasaron a "mejor vida" y hoy vemos edificios en su lugar.

Viejas en la esquina mendigan su pan
en las oficinas muerte en sociedad
todos ciegos hoy sin saber mirar
la espantosa risa de la pálida ciudad.

Si uno leyese esta 3ra estrofa, sin conocer la canción, cualquiera podría afirmar que tranquilamente podría haber sido escrita en este 2012 que vivimos. Las viejas siguen estando, aunque hoy podríamos reemplazarlas por niños y adolescentes. La ciudad riéndose en cierta manera la humaniza, para encarnar lo malo. Pasa así a ser el objeto del mal, en donde la gente vive como un caballo que tira del carro, es decir, con los ojos tapados yendo a donde le indican y no a donde desea ir.

Lunes otra vez, sobre la ciudad
la gente que ves vive en soledad
siempre será igual, nunca cambiará
lunes es el día triste y gris de soledad.

La canción cierra con un mensaje pesimista, aunque la historia demuestra que la mirada sociológica de sus autores no fue errada. Lamentablemente las grandes urbes se han transformado en picadoras de carne y muchos, en la vorágine que significa vivir a mil por hora, pierden de vista que lo que más importa son las relaciones con la gente y el vivir bien en sociedad. Con viajar en subte cualquier mañana de Buenos Aires alcanza para entender el mal humor general.

De ahí que la elección de complementar la letra gris con un ritmo alegre no es casual. Muchas personas cantan las canciones por su melodía y no le prestan atención al contenido. Se podría decir que también son ciegos y escuchan solamente lo que quieren escuchar; así la canción podría tener una segunda intención y burlarse un poco del citadino que vive atrapado en la realidad urbana.

Sin más vueltas, la esperada canción. Espero que su ritmo alegre les levante el día, mientras que su letra les ayude a despertarse un poquito más del sueño en el cual vivimos los habitantes de las grandes ciudades.

1 comentario: