10 junio 2011

Hit The Lights - Metallica


Mi tema del día es para levantar una semana que en mi caso fue muy pesada. Nada mejor que un poco de buen Trash para arrancar el fin de semana con energías. Para eso elijo la primer banda de metal que me gustó en mi vida.

Hit The Lights abre el primer disco de Metallica, Kill'em All (1983). Originalmente el disco se iba a llamar Metal Up Your Ass pero la discográfica le puso trabas, así que decidieron cambiarlo. Alguna vez Hetfield hizo referencia a este hecho, y dijo que el nombre Kill'em All estaba dedicado a todas las discográficas, que había que matarlas a todas.

El origen de Metallica está lleno de abusos y descontrol, como es de imaginarse en un grupo de chicos de 18 años que deciden armar una banda de metal. La formación original era James Hetfield en voz y guitarra, Dave Mustaine en guitarra, Lars Ulrich en batería y Ron McGovney en bajo. Por problemas con Dave, Ron se fue de la banda y en su lugar llegó Cliff Burton. Al poco tiempo Mustaine fue echado de la banda por sus problemas con el alcohol y las drogas. Y para dar un toque de sinceridad, los cuatro músicos estaban constantemente alcoholizados, pero se ve que Mustaine les ganaba a todos en esto de tomar... Con mucho resentimiento y bronca Dave fundó Megadeth; y los fanáticos del metal le damos las gracias por eso. En su lugar llegó un alumno de Joe Satriani, Kirk Hammett y la formación quedó finalmente estable.

Así sacaron su primer disco. El que está acostumbrado al sonido de Metallica de And Justice for All en adelante, puede no gustarle la primer etapa de la banda y sobretodo este disco. El sonido es bien crudo. Las letras son agresivas e incitan a la violencia. La voz de Hetfield es la de un chico de 18-20 años, más aguda y lejos de los tonos graves que desarrolló con los años. Los sonidos tienen menos producción encima que la lograron con el curso de los años y el salto a la fama que les llegaría unos pocos años después. Se nota el sonido "lata" característico de los discos de garage pero que le dan un toque distintivo, ideal para este tipo de música pesada.

Apesar de que Mustaine dejó de estar en la banda antes del lanzamiento del disco, igualmente recibió crédito en cuatro canciones: Jump In the Fire, Phantom Lord, Metal Militia y The Four Horsemen. Esta última aparece bajo el nombre de Mechanix en el primer discazo de Megadeth, Killing Is My Business... and Business Is Good! (1985).

Mi relación con esta banda fue de adoración total durante toda mi niñez y adolescencia. Tenía un poster de ellos pegado en mi cuarto, de la época del álbum negro, que me vino en una revista de metal que compré a los 8 o 9 años, de la que ya no me acuerdo el nombre... Me sabía todos sus temas de memoria y los escuchaba seguido en el equipo de música de mi hermano, a todo lo que daba. Por mi edad no pude ver su primer recital en Argentina en el año 1993, pero 6 años después una nueva gira los trajo para estos lados y a mis 14 años (casi 15) se cumplió el sueño. El evento fue el Monsters of Rock en el que tocaron Catupecu Machu, Almafuerte, Sepultura (con Derrick Green) y finalmente ellos. Fue mi primer recital.

Mi amor duró hasta el año 2003, en el que habían anunciado que volvían a Latinoamérica. Mi nivel de emoción estaba por las nubes, hasta que suspendieron la gira por un supuesto dolor en el hombro de Ulrich, que venía arrastrando hace tiempo. Al mes tocaron en Japón y me indigné. Literalmente dejé de escucharlos. Odié el disco St. Anger (2003). Odié su veta comercial. El hecho de que al mes estuvieran tocando en un país con una economía fuerte en vez de los países con moneda devaluada del conosur generó un rechazo total hacia la banda.

Pero como dice el dicho, donde hubo fuego cenizas quedan, el disco Death Magnetic (2008) me volvió a reconquistar, pero no fue fácil. Leí por Internet que habían vuelto a sus raíces, que habían abandonando el sonido latoso y horripilante de la batería del disco anterior, y que iban a darle más al trash. Los odiaba en serio, pero soy de dar segundas oportunidades una vez terminados mis duelos. Así que durante los últimos meses del 2009 y ante la inminencia de su recital en el país, conseguí el disco y no pude parar de escucharlo. El 22 de Enero del 2010, en su segundo recital, me encontró en el estadio de River Plate, y con los primeros acordes de Creeping Death supe que el amor se había renovado por completo.

Así que les dejo el primer tema que abre la larga discografía de esta enorme banda. Algunos la adoran, otros puristas del trash la detestan. En mi caso forma parte de mi vida desde muy chico y cuando escucho cualquiera de sus temas, no puedo evitar cantarlos. 

¡Buen fin de semana!

1 comentario:

  1. De vez en cuando hay que darse un buen sacudón de música para descargar tensiones.
    Un abrazo, Dipp, de Dib...

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